La noticia cayó como un jarro de agua fría el lunes: Cade Cunningham, la piedra angular innegable de los Pistons, estará fuera por un período prolongado con un pulmón colapsado. Shams Charania lo informó, y Danny Green, quien sabe un par de cosas sobre lesiones en la NBA, intervino con la sobria realidad de lo que eso significa para un jugador joven. Así, el aire se fue de la ya desinflada temporada de Detroit.
Cunningham finalmente había comenzado a ponerse en forma. En sus últimos cinco partidos, promedió 27.2 puntos, 7.0 asistencias y 5.0 rebotes, lanzando un 50% desde el campo. Anotó 32 puntos contra los Sixers el viernes pasado, y luego le siguió con 31 contra los Raptors. Esto no era solo acumular estadísticas; se veía más rápido, más decisivo, finalmente pareciéndose al tipo seleccionado en primer lugar en 2021. Era la única razón para sintonizar un equipo que acababa de perder su 12º partido consecutivo, cayendo a 2-13.
Ahora está fuera. Un pulmón colapsado no es un esguince de tobillo; es algo serio. La recuperación no se trata solo de rehabilitación física; se trata de la función pulmonar, de volver a la capacidad cardiovascular completa cuando ya estás jugando más de 35 minutos por noche. No hay un cronograma exacto para algo como esto, lo que lo hace aún más frustrante para Cunningham y los Pistons.
**Otra temporada perdida por la plaga de lesiones**
Piénsalo: Cunningham se perdió 64 partidos la temporada pasada por una lesión en la espinilla que requirió cirugía. Eso arruinó su campaña de segundo año justo cuando comenzaba a encontrar su ritmo. Ahora, justo cuando está mostrando destellos de su inmenso potencial en su tercer año, esto. Es un golpe bajo para un jugador que ya ha tenido que lidiar con el peso de toda una franquicia sobre sus hombros desde el primer día.
¿Y para los Pistons? Es una historia familiar de mala suerte y peor ejecución. Han estado atrapados en esta reconstrucción durante lo que parece una década. No han ganado más de 23 partidos desde 2019. Esta temporada, están últimos en la Conferencia Este, permitiendo 120.3 puntos por partido. Su ofensiva, incluso con Cunningham sano, estaba luchando por generar oportunidades consistentes. Ahora, sin su principal creador de juego, será aún más difícil de ver. Es decir, ¿qué les dices a los aficionados que han pasado por tanto?
Entiendo que la directiva quiere ser paciente, quiere construir a través del draft. Pero en algún momento, necesitas mostrar *algo*. Necesitas mostrar progreso. La lesión de Cunningham, sin culpa suya, solo frena aún más ese progreso. Le da a la gerencia otra excusa para una temporada perdedora. Y no es justo para los aficionados que siguen acudiendo al Little Caesars Arena, solo para ver a su mejor jugador en la banca de nuevo.
Aquí está mi opinión: esta lesión, combinada con el pésimo rendimiento del equipo, obliga a los Pistons a hacer un movimiento significativo antes de la fecha límite de traspasos. No pueden simplemente quedarse de brazos cruzados y ver otra temporada irse por el desagüe sin un solo paso tangible hacia adelante. Necesitan consolidar algunos de sus activos jóvenes y no probados por un veterano probado que realmente pueda contribuir a ganar partidos, incluso si eso significa sacrificar algo de capital de draft futuro. Necesitan mostrarle a Cade que se toman en serio la construcción de un equipo ganador a su alrededor, no solo la recolección de selecciones de lotería. De lo contrario, Detroit simplemente seguirá estancado en la parte inferior de la liga en el futuro previsible.