La noticia cayó como un ladrillo por una ventana: Ja Morant, el eléctrico base que define a los Memphis Grizzlies, está fuera por el resto de la temporada. No solo esta temporada, de hecho. El esguince del ligamento colateral cubital en su codo izquierdo significa que estará de baja hasta el inicio de la campaña 2026-27. Dos temporadas completas perdidas. Es un golpe duro para una franquicia que ha pasado por momentos difíciles.
En serio: esto es peor de lo que sugerían los informes iniciales de la lesión. ¿Un esguince del UCL en el codo de *lanzamiento* para un jugador cuyo juego depende en gran medida de penetraciones explosivas y finalizaciones cerca del aro? Eso es una seria señal de alarma. Morant ya estaba lidiando con las secuelas de su suspensión de 25 partidos al inicio de la temporada 2023-24. Solo jugó nueve partidos este año, promediando 25.1 puntos y 8.1 asistencias, mostrando destellos del viejo Ja. ¿Recuerdan ese partido del 29 de diciembre contra los Nuggets? Anotó 35 puntos con 13 de 25 tiros de campo, incluyendo un ridículo tiro ganador sobre Nikola Jokic. Eso parecía un punto de inflexión. En cambio, fue un espejismo.
Esto no se trata solo de perder partidos; se trata de que toda la mejor etapa atlética de un jugador sea consumida por lesiones y heridas autoinfligidas. Morant tendrá 27 años cuando vuelva a pisar una cancha de la NBA. Piensen en eso. Habrá jugado un total de nueve partidos en dos temporadas completas para entonces. La última vez que un base estrella se enfrentó a una baja tan prolongada debido a un problema similar en el codo fue... bueno, es raro en el baloncesto. Los lanzadores, claro. Pero para un base de la NBA, es un territorio inexplorado. Su temporada 2022-23, donde promedió 26.2 puntos y 8.1 asistencias, ahora parece historia antigua.
Memphis firmó a Morant una extensión de cinco años y 194 millones de dólares que entró en vigor esta temporada. Eso es mucho dinero para un jugador que no verá la cancha durante dos años. Su ausencia deja un vacío enorme. Desmond Bane y Jaren Jackson Jr. son buenos, pero no son Ja. Los Grizzlies terminaron la temporada 2022-23 con un récord de 51-31, segundos en la Conferencia Oeste. Esta temporada, están 15-28, en el puesto 13. La caída es pronunciada, y no todo se debe al codo.
Aquí está la cuestión: los Grizzlies necesitan tomar esto como un reinicio completo. No pueden simplemente mantenerse a flote durante dos años. Tienen que averiguar qué tienen en sus otras piezas jóvenes. Santi Aldama, por ejemplo, ha mostrado destellos, pero no es una piedra angular. Luke Kennard, firmado por 14.7 millones de dólares esta temporada, ha sido inconsistente. Esta ausencia prolongada podría obligar a la directiva a tomar decisiones más audaces de lo que habían planeado.
¿Mi opinión? Esta lesión, por devastadora que sea, obliga a los Grizzlies a abordar finalmente su falta de liderazgo veterano y de creación de juego más allá de Morant. Han dependido demasiado de su brillantez individual. Necesitan usar su capital de draft en 2024 y 2025 para encontrar otro creador de alto potencial, no solo jugadores de rol. También necesitan considerar seriamente traspasar una de sus piezas centrales existentes para reequilibrar la plantilla y adquirir una presencia veterana más estable. De lo contrario, Morant regresará al mismo equipo incompleto que dejó, solo que dos años mayor y potencialmente menos explosivo.
Predicción audaz: Cuando Morant finalmente regrese en 2026-27, no será el mismo finalizador que desafía la gravedad en el aro, pero habrá desarrollado un tiro más consistente y refinado su creación de juego, convirtiéndolo en un base más completo, aunque menos llamativo.